Blog de nopierdaslasonrisa

Como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden

No resulta fácil rezar el padre nuestro y llegar a la frase en que se reza a Dios pidiendo que perdone nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Quizá porque no entendemos bien el sentido de esta frase, porque la dirigimos desde nosotros, desde nuestros deseos, a Dios y no desde Dios a nosotros.

Para Ángel y Patricia, los padres de Gabriel, ha pasado todo este calvario. Toda angustia termina con el funeral que ha tenido lugar en la catedral de Almería. Pero estoy seguro que el dolor y la desgracia, el recuerdo de estos días tan funestos permanecerán para siempre en la memoria de unos padres abatidos por todo lo que han pasado en los últimos días.

Sorprende, sin embargo, la entereza que muestra la madre y, sobre todo, la esperanza y el optimismo que transmite. Ella, que ha perdido a su hijo, está dando un generoso ejemplo de misericordia y perdón desterrando de su vida todo odio. A todos nos está enseñando a vivir olvidando, a no generar odio contra la asesina de su hijo, a que nos quedemos con el optimismo, la alegría y la sonrisa con que nos ha cautivado a todos el pequeño Gabriel.

Probablemente muchos psicólogos (y no psicólogos), pensarán que la madre de Gabriel se encuentra, como en muchas experiencias que sentimos en la vida, como en una nube, fuera de la realidad, y que cuando le toque enfrentarse de nuevo a esta realidad será cuando se venga abajo pues no se puede aguantar más. Habrá incluso quien diga que ese comportamiento no se entiende.

Una vez más Patricia nos ha dado una lección ejemplar invitando a todos a desterrar de nuestra vida el desenlace final de la desaparición de Gabriel. Y una vez más nos invita a todos a vivir con lo que fue esa esperanza que mantuvo en vilo a una nación y unidas a miles de personas en una búsqueda solidaria y desesperada por encontrar con vida a un niño alegre y optimista.

Hoy, una vez más, Patricia ha pedido que recordemos a Gabriel con un mensaje optimista, con la canción de Rozalen, la de Girasoles, una canción que habla de optimismo, alegría, gente buena que hace el bien por los demás, que no se escuda en las excusas sino en el trabajo callado de cada día, en el esfuerzo por cambiar la vida, por llenar el mundo de color. Así quiere Patricia que recordemos a su hijo Gabriel: alegre, optimista, sin rencor ni odio porque en la inocencia de este niño nunca llegó a conocerlos.

El mundo necesita millones de Patricia unidas a sus “gabrieles” a pesar de la tragedia. Millones de personas que nos enseñen a amar, a dejar nuestros egoísmos y vivir en la empatía con las personas que nos encontramos. El mundo necesita cambiar y es posible si intentamos superar toda división entre nosotros. Los padres de Gabriel, a pesar de la tragedia, nos han dado a todos un claro ejemplo de que sí se puede cambiar el mundo manteniéndonos unidos y alejando el odio de nuestras vidas.

@nopierdaslasonrisa


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